miércoles, 7 de diciembre de 2011


Deucalión

Viejo animal, rebelde y subversivo,
la humanidad asiduamente irrita
al dios que la ha creado, y precipita
desde lo alto su propio correctivo.
Zeus ve la impiedad, y el corrosivo
clima de podredumbre que palpita
al fondo de esta raza infiel, maldita,
y opta por el recurso destructivo.
Amotina las aguas en la tierra,
y sólo una pareja, que se encierra
en su arca navegable, prevalece,
comprobando al final, con gran asombro,
que al arrojar pedruscos sobre el hombro,
nueva progenie de hombres aparece.